Santas Cacha y Pelada

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Las dos mujeres saben lo que quieren, saben lo que sienten, saben lo que desean, saben lo que anhelan, saben lo que le esperan, saben lo que nadie sabe, saben lo que tú les aconsejas, saben lo que deben aconsejarte, saben lo que les ha pasado, las mujeres lo saben todo. Encerradas en ese mundo sin incertidumbres, se dedican part-time a responder a todas tus preguntas. El resto del tiempo miran televisión abierta.

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Santo Chancho

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Suban suban a mi mundo-tren. Son hombres y mujeres que circulan por el mundo, más lento que una hormiga, igualmente frotándose sus antenas al cruzarse. Ocupan este pequeño universo oruga, partido en dos como un tajo por el río del pasillo. Creen que están protegidos, creen que llegarás a algún sitio. Y si los encuentro, amigos, ay de vosotros. Toda mi furia de monstruo va a caer sobre vuestra esperanza.

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San Batata

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El verdadero Batman tiene un micro de escolares naranja que alquila al mejor postor entre sindicalistas, políticos e hinchas de fútbol. En la Baticueva guarda enmarcada la tapa de la revista Forbes, donde él apareció sin disfraz, sonriendo con una corvina en la mano. Con varios milagros certificados, San Batata no tiene grandes sueños pero la caretea un poco de más.

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Cartoneras

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Las siete mujeres son un archivo permanente. En su carro guardan el humor de la ciudad, pero detallado y extendido. Cada una de tus risas, de tus falsas amenazas echadas al aire, la frustración de tu cara después de leer ese mensaje de texto en tu teléfono celular, el gesto incierto que ilustró ese piropo provocativo. Todo lo archivan las santas en sus carros de supermercado, con una prolijidad que no se entiende, que no se ve. Ellas se han cruzado contigo infinidad de veces. Ya no las registras, acostumbrado seguramente a su andar invisible. Avergonzado por su pobreza, no pones tu mirada en sus ojos. Estas mujeres guardan secretos que te harían reflexionar.

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La sagrada familia

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Ella tuvo a sus hijos mayores con otro señor. Juntos tuvieron a Marisa, que no es parecida a ninguno de los dos. Él estudió para contador pero trabaja en una compañía que importa telas de italia. Ella es administrativa en una empresa multinacional y tiene un grupo de estudio que se junta en su casa. Están trabajando sobre el cine argentino de los años 70. Ernesto y Fabio, sus hijos mayores, estudian medicina y ayudan en el negocio del padre. Una vez por año se juntan en una habitación lejos de la vista de extraños, y celebran una misa especial. Los hechizos duran todo el año.

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El alegre silbador

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Una leyenda urbana de mil caras. El alegre silbador camina con paso bamboleante, y si escuchas como silba, de pronto el tipo es igual a tu abuelo. Este hombre-sirena ha sido filmado por un equipo de investigadores de lo paranormal y cuando ves el video, lo mismo: el alegre silbador es tu abuelo. No es seguro que sea una persona, un espejismo plural, o una App para celulares.

Don Aníbal

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Nació del óvulo de una chica uruguaya que enseñaba a hacer trencillas en la playa y de  la muestra de semen de un donante anónimo que después terminó siendo menos anónimo porque se arrepintió justo en el momento en que Aníbal ya era un porotito chiquitito así. El tema es que ese óvulo uruguayo y el espermatozoide de Tandil prendieron fuerte en una mujer mayor con muchas ilusiones pero poca tenacidad que a los primeros problemas se lo sacó para ponérselo a una chica oriental que había ido a la clínica por un tema de osteoporosis. Así que la china salió embarazada de Aníbal y a los 7 meses estaba reluciente como un globo, aunque todavía no podía convencer a su novio. Finalmente Aníbal fue dado en adopción a dos chicas de Celina que hace rato que estaban esperando, con tanta buena suerte que Aníbal traía ya la primaria cumplida. El padre biológico, después de mucho insistir, se casó con las madres en una  ceremonia informal en Pehuajó. Saliendo de la iglesia, abrazado a su familia, dijo frente a las cámaras “Alea Jacta est, la suerte está echada”. El santo posee el don de la paciencia infinita y se dedica a hacer árboles genealógicos por Internet.